Este año hemos asistido al Mundial de Bélgica, celebrado en la ciudad de Hasselt.
Ocho compañeros pajareros decidimos coger un avión y nos embarcarnos hacia esa ciudad para asistir al Campeonato del Mundo.
Llegamos el viernes día 25 de enero en vuelo procedente de Alicante a la ciudad holandesa de Maastrich ya de noche y desde allí nos dirigimos a Hasselt en una furgoneta que previamente habíamos alquilado. Una vez en Hasselt nos hospedamos en el Hotel Express Inn Holiday, donde se hospedaban muchos de los organizadores y jueces del evento.
A la mañana siguiente nos dirigimos a las instalaciones del Concurso. No tuvimos que hacer mucha cola para sacar la entrada. Visitamos el stan de la representación española y estuvimos comentando con algunos de los representantes y porteadores el desarrollo del viaje y recepción de los canarios, los cuales, además, nos manifestaron su satisfacción por el resultado obtenido por nuestra representación, que, según nos dijeron, había sido bastante positiva y con buenas puntuaciones. En lo referente a los premios resaltar que nuestro socio Víctor López consiguió una medalla de plata en equipo de Pasteles. Felicidades Víctor. Para el próximo año esperamos conseguir muchos premios más. La exposición en sí estuvo bastante bien; buenas ubicaciones de los distintos grupos, pasillos amplios para una buena visión, buena representación de estándar de los distintos expositores de nutrición y jaulas, y en cuanto a los ejemplares, verdaderos protagonistas y motivo principal de nuestra visita, tenemos que decir que rayaron a un nivel bastante alto.
A destacar los distintos híbridos de varias razas, en especial el de Jilguero Mallor X Camachuelo Común (Pirrula).
Personalmente hubo dos cosas que me llamaron la atención una en el aspecto positivo y la otra no tanto; la positiva fue el almuerzo que disfrutamos en la delegación Española el sábado por la mañana y que congregó a muchos de los que viajamos a la exposición y que nos hizo pasar un buen rato hablando de lo que nos gusta. La menos buena fue el lugar de la venta que para mi gusto, dejaba que desear en cuanto a la cantidad y calidad de los ejemplares, aunque existía otro recinto en el que había que pagar para poder visitarlo.
Por la tarde y después de cerrada la exposición nos trasladamos a visitar la bonita ciudad de Bruselas con su Gran Plaza, la cual según muchos es la plaza mas bella del mundo.
Al día siguiente volvimos al recinto para seguir disfrutando del evento apurando el tiempo, hasta que al medio día tuvimos que salir para no perder el avión de regreso. De todas maneras pudimos hacer una parada en Maastrich para comer y hacer algunas compras, y …¡sorpresa! nos encontramos una taberna sevillana que nos acogió y nos amenizo la tarde .
En fin, un viaje (otro) inolvidable. Os recomiendo que os vayáis poniendo las pilas para el del año que viene, que se celebrará en Italia.
Bueno lo siento si me he extendido demasiado. Aquí os dejo unas cuantas fotos de lo que dio de sí el viaje.
Un saludo